Si bien Barú y Melgar aparentan ser muy diferentes en cuanto a naturaleza, en el fondo presentan un denominador común que las hace más compatriotas: ambas se sostienen a través de la actividad turística por lo que la calidez y la amabilidad serán dos características inherentes a sus habitantes.

La península de Barú (a veces denominada Isla de Barú), es una zona costera situada al sur y a 45 minutos en lancha de Cartagena de Indias, Colombia, famosa por sus playas blancas y agua turquesa. Está separada del pueblo de Pasacaballos por el Canal del Dique, como así también por el puente de Barú, montado en 2014 y siendo la principal conexión terrestre entre Barú y Cartagena.

Playa Blanca es la única playa pública de la zona donde predominan las playas privadas como la del hotel Decameron Baru, sitio ideal para alojarse en las vacaciones colombianas que se completarán con turismo aventura, snorkel, rafting y buceo para admirar la gran fauna marítima de Barú.

En la península de Barú hay varios pueblos con una demografía de 20.000 personas. La mayoría de ellos subsisten gracias al turismo, sea trabajando en las instalaciones hoteleras o vendiendo artesanías a los visitantes, situación similar a la ocurrida en Melgar.

Allí, las más de siete mil piscinas y los numerosos parques acuáticos se transforman en una usina turística para la zona que es visitada por los amantes de las piletas. Los hoteles en Melgar tendrán precios variados, como así también diferencias entre los servicios ya que se podrá hospedar en un hotel de primera categoría, o bien disfrutar de la calidez de los hosteles y las posadas familiares que preparan la mejor gastronomía basada en pescados, frutos y la Lechona, plato tradicional de Melgar.