Abrazando a la Isla de San Andrés y a tan solo uno cinco kilómetros, el pequeño islote de arena blanca, tiempo tropical y también incontables atracciones se convirtió en cita inevitable para aquellos aventureros que visitan Colombia.
Admirar Johnny Cay resultará labor fácil puesto que es el cóctel perfecto entre entretenimiento, gastronomía y paisaje, combinando deliciosos platos a buen coste, con espectáculos en vivo de música caribeña, reggae, y un Coco Orate como coctail inevitable, receta asegurada de placer.

Por una parte, se halla la zona general cónclave de los recién llegados, entonces en la zona segura los caminos ecológicos toman primordial estrellato y dan paso a la zona ecológica donde el cangrejo colorado y las iguanas van a ser foco de todas y cada una de las miradas.

Para los amantes del agua y su vegetación, el snorkeling, jet sky, y el bote banana forman las mejores variables para probar de las profundidades y la ecología marina con Mantarrayas, algas, peces y abundantes invertebrados. Al tiempo que para aquellos que prefieran la calma, las travesías por la playa bordeando la isla, dejarán admirar formaciones coralinas que producen pozos de agua que se fusionan al mar Caribe, un paisaje digno de una deidad.

No obstante, Johnny Cay asimismo encierra perlas próximas como la Playa de Spratt Bight: la primordial de la isla, situada en North End. Con cuatrocientos cincuenta metros arena clara, es el sitio conveniente para gozar del sol, paseos en lancha y el agua transparente.
Al tiempo que cara la zona oriental de San Andrés Haynes Cay y Rose Cay y su acuario son 2 citas improrrogables.
De esta forma, Johnny Cay ostenta actividades para todos y cada uno de los gustos, y a tan solo 15 minutos de San Andrés se transforma en una auténtica isla del tesoro, un oasis de placer.