Con la temporada de descanso, muchos viajeros solo tienen tiempo para pensar en qué destinos visitar para desconectarse de la rutina, y en que planes turísticos son más convenientes para olvidarse de todo lo que no sea su diversión. Pero además de escapar de las obligaciones diarias, hay que tener en cuenta que nuestra visita a un destino también tiene un impacto, por eso vamos a conocer dos claves básicas para tener en cuenta y que nuestros viajes también sean responsables.

 

La huella del turista es uno de los problemas más serios que corren paraísos naturales como el Parque Tayrona o los cayos en isla San Andrés. Esto puede limitarse sencillamente al no botar basura en ningún lugar donde no se encuentren recipientes para este fin. Una práctica recomendada es llevar contigo una bolsa para volver con tus residuos, importante especialmente en sitios alejados de la civilización como los refugios de montaña, donde no hay forma de deshacerse de la basura si los visitantes no se la llevan consigo. De esta manera podrás hacer viajes más responsables y limitar tu impacto.

Tan importante como no dejar huella de tus desperdicios es el respetar la naturaleza en los ecosistemas que visitas. Si tus planes turísticos incluyen visitar un lugar como una barrera de coral, por más tentador que sea, respeta estos animales y no intentes llevarte un coral de recuerdo. Lo ideal es hacer paseos a sitios delicados con empresas capacitadas para causar el menor impacto al medio ambiente.