Don Diego se localiza en el kilómetro 56 del camino que une a Santa Marta con Riohacha. Sus pobladores se dedican ahora a promocionar el turismo ecológico y sostenible y una de las actividades más atractivas es dejarse llevar por la fuerza de la corriente del río Don Diego, usando chalecos salvavidas y subidos a flotadores, hacia la desembocadura en el mar Caribe.

Ese recurso turístico seduce principalmente a jóvenes viajeros en la búsqueda de diversión y aventura. Los operadores turísticos de la región se han unido para reforzar ese sector, ayudando al crecimiento de visitantes nacionales y extranjeros.

La juventud local se está dedicando al estudio para ser guías profesionales y ya se encarga de atender a los turistas que llegan, ávidos de emociones y diversión.

El río Don Diego nace en los nevados de Sierra Nevada de Santa Marta, y las actividades ofrecidas a los visitantes es descender en kayak o en flotador por ese río en un recorrido que empieza en Taironaka.

Durante el descenso es posible la observación  de aves migratorias y de monos aulladores. Al llegar a la desembocadura del mar Caribe, disfrutan en el lugar por aproximadamente una hora y posteriormente son trasladados en lancha hacia el parqueadero de Raironaka. Una actividad que ya está comenzando a ser furor.