Don Manolo recibe a más de ciento treinta turistas extranjeros por mes. Es una finca agradable, en la que una familia, desde el ‘patrón’ Héctor Manuel Carrascal, hasta el nieto, pasando por los hijos en un perfecto acompañamiento generacional, reciben a los foráneos del planeta que llegan ávidos de conocer la historia de Colombia y el detalle de su producto insignia: el café.

Allá, les muestran a los holandeses que el café no es un grano torrado colgado en una mata, sino más bien una roja cereza a la que le precede la flor blanca más hermosa famosa.

Los australianos comprenden que no son máquinas las que advierten los granos colorados para cogerlos y avanzar en el proceso, sino más bien manos manchosas y dulces que permiten a la mata, la alivianan, mientras que ponen en su cesto colgado de la cintura el producto de 8 meses.

Los estadounidenses patentizan que la tecnología intercede para eliminar la cascarilla y despulpar el grano, hasta dejarlo ‘solo hueso’, a fin de que vuelva nuevamente lo natural, el lavado del café que se hace en el ochenta por ciento de las fincas a través de una fermentación de más de veinte horas.

Los europeos ven que es solo el astro rey, el sol, el que naturalmente seca el café y lo lleva al punto en el que se pueda torrar, moler y servir.

En esa finca, en las montañas de Dosquebradas, donde generan de los mejores cafés de Risaralda, la única piscina es para los peces, un enorme lago que adorna el imponente paisaje de cafetales, sauces, araucarias, colibríes, montañas y en la distancia urbe.

Es Don Manolo la perfecta muestra de lo que desean los hoteleros y los cafeteros, que una actividad no contienda con la otra, que se complementen y se logre que el Eje Cafetero sea el destino diferente, donde por antonomasia, el extranjero conoce a Colombia desde su origen.

EL CAFÉ MANTIENE SU LUGAR DE PRIVILEGIO EXPORTADOR

Y es que el café es el primer renglón de la exportación de Risaralda representando un sesenta y siete con siete por ciento de la totalidad de envíos de productos al exterior que en el primer semestre de dos mil dieciseis llegó a los doscientos sesenta y cinco millones de dólares estadounidenses, conforme la medición de coyuntura económica de la Cámara de Comercio de Pereira.

La producción y exportación del grano en este período llegó a las sesenta y uno y cuatrocientos ochenta y seis toneladas y se patentizó que poco a poco más empresas, en especial máquinas de café, están tomando impulso con el nuevo aire de bonanza que ha tomado la caficultura, “Los establecimientos asociados a la exportación muestra que ciento cincuenta empresas exportaron en el primer semestre de dos mil dieciseis, número mayor en doce empresas respecto al mismo periodo del año precedente, lo que se traduce en una mayor capacidad del empresariado para introducirse a la economía internacional”, explicó el informe.

Mas por el lado del turismo, igualmente significativo es el desarrollo que, representado en servicios sociales y personales, como en comercio, restoranes y hoteles, en este primer semestre representó el siete por ciento de la totalidad del Producto Interior Bruto del departamento.

Hay en Risaralda un total de cien fincas con registro nacional de turismo, mas prácticamente exactamente la misma proporción todavía sin registro, prestando el servicio de forma espontánea. En el Quindío la cantidad es de seiscientos noventa y uno fincas con registro y un ciento diez por ciento más que lo hace informalmente. Allá, conforme datos de la Cámara de Comercio de Armenia, no más de un ocho por ciento de las fincas asocian el tema cafetero con el turístico.

Estas cantidades se entrelazan con las de las fincas productoras de café, seis mil en Quindío, veinticuatro mil en Risaralda y unas cuarenta y dos mil en Caldas.

Los 3 departamentos son una mezcla perfecta de los dos campos económicos.

Conforme Alejandro Corrales, el encargado de Risaralda frente a la Federación Nacional de Cafeteros, el gremio está presto a impulsar con recursos y formación por medio de los extensionistas, ya no solamente los procesos del café, sino más bien asimismo las nuevas ideas para conseguir el valor agregado que da el turismo.

De esta manera asimismo lo comprende el gobierno nacional que a través del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo declaró a esta zona como el primer corredor turístico del país, de un total de once corredores que integrarán los departamentos con mayor atrayente turístico de Colombia.

Según las cifras de esa cartera, en los últimos 4 años, más de setenta y nueve millones de pesos han sido invertidos en infraestructura, competitividad y promoción turística en el llamado paisaje cultural cafetero que fue declarado patrimonio de la humanidad por la parte de la Unesco.