Con 150 kilómetros cuadrados de extensión, y a 6 horas de ómnibus desde Cartagena, el Parque Tayrona es realmente un paraíso. Llegando a la entrada del parque, y luego de pasar por un control policial ,  lo ideal es tomar un pequeño ómnibus para iniciar el trayecto que lleva al Cabo San Juan, que es la última playa de caminata. Allí hay un camping, restaurante y baños.

Una caminata de aproximadamente dos horas contemplando florestas, formaciones rocosas, vegetación, arena fina y playas con mal calmo. Un verdadero paraíso que, algunos viajeros, prefieren disfrutar a caballo. El sendero es de dificultad moderada, con subidas y bajadas acentuadas, pero apto para personas de todas las edades.

Por la noche, en Cabo San Juan hay dos opciones para dormir: alquilar una hamaca o una carpa, que puede compartirse pues caben dos personas. El campamento es organizado y limpio, con baños públicos, duchas y armarios. Dormir allí oyendo el murmullo del mar y despertar frente a un paisaje tan maravilloso, no tiene precio.

El camino de regreso puede hacerse con más calma para poder tomar fotografías y disfrutar a pleno del lugar. Hay puntos estratégicos en el sendero para conseguir fotos espectaculares. El parque tiene varias playas donde los turistas suelen pasar todo el día.

Es importante destacar la necesidad de usar un buen par de zapatillas para la caminata, ropa cómoda y remera de manga larga para protegerse de los mosquitos y las ramas, y repelente. Llevar en la mochila o bolso ropa liviana de algodón, traje de baño, gorro con visera, anteojos de sol